Sin poder oír una palabra

Hyoyeon:

No podía parar…

Después de llegar de mi trabajo a casa, las lágrimas caían de manera abundante y no se detenían hasta el día siguiente.

Solté con descuido mi bolso y camine con des ánimo hacía los sillones de la sala, sin ninguna expresión en mi rostro, ya no tenía nada de alegría desde aquel accidente.

Ya no era la Hyoyeon feliz y extrovertida que todos conocían…ya no hacía bromas, ya no salía con nadie, ya no era yo…porque…desde que se fue…me llevo consigo y no dejo nada.

“Hyuk…

Te extraño……

¿Por qué me dejaste? ¿Qué hice mal?”

Recosté mi cuerpo en aquel frío sillón encogiéndolo por completo, las lágrimas corriendo por mi rostro y mi cabello sobre esté…

“Fue mi culpa.

Perdóname…por favor…

Sé que fue mi culpa, todo. No hay nada que pueda hacer…no puedo verte más…tampoco puedo hacer nada por ti…ni siquiera puedo decirte las palabras que ese día no te dije y que desde siempre te han pertenecido solo a ti.”

Me levanté de nuevo con pesadez solo para tomar los controles que se hallaban en la mesa de cristal y prendí el televisor y el reproductor del DVD, comenzando una serie de videos que veía todos los días…era lo más cerca que podía estar de él.

Intenté dejar de llorar para poder verle solo un poco…su cabello moviéndose junto con ese viento frio que nos acompañaba en las primeras vacaciones de invierno como pareja.

El intentaba esquiar para poder impresionarme…aun que eso jamás fue necesario…

Su sonrisa seguía intacta pese a las caídas que había sufrido, era fuerte aun que no lo pareciera y tenía muchas más cualidades.

No pude evitar cerrar los ojos, me trató tan bien como nunca había soñado y eso me hacía más difícil su partida…una en la que ya no regresaría.

Cuando por fin pude controlarme y con ayuda de la escena que se reproducía, recordé cuan divertido fue tener su ayuda todo el tiempo que yo quería, siempre estuvo disponible para mí y nunca me negó nada.

El día que decidí re decorar mi departamento, quise poner unas lámparas colgantes y llego sin decir nada, simplemente tomo la escalera con ambas manos para que yo evitase caerme, algo que me sorprendió y me conmovió más de lo que creí se sentiría cuando alguien hace eso por ti.

Los dos cómplices estuvimos jugando con la pintura color azul que era para mi habitación, nos manchábamos con las brochas en la ropa, que siendo blanca, se notaba aun más y corríamos tras el otro como en las escenas de las películas románticas que creía yo no existían.

Mi corazón volvió a latir tan rápido como si estuviera aquí cuando al resbalarnos en el vídeo nos reíamos juntos para después besarnos…

Quería sentir sus labios de nuevo.

También recordé el día que estuvimos juntos una noche por primera vez, algo que me hizo sentir más nerviosa de lo que nunca…solo pensar en ello hacía a mi estómago sentir un hormigueo tan grande como el mismo que sentí en esos momentos.

Quería sentir su cuerpo una vez más.

En la mañana siguiente quiso grabarnos viendo películas, jugando y hasta comiendo…

Peleamos con almohadas como chicas en pijama da y sonreíamos juntos por cualquier cosa, pese a ser competitivo era tan delicado conmigo, que me hacía sentir especial y esencial en su vida.

Tenía cosquillas en todos lados, y sabiendo eso aproveche que estaba distraído para poder tomarlo por sorpresa, pero me tomo de las muñecas y se coloco encima de mí, tan cerca…

Coloque mi cabeza entre mis piernas para evitar ver lo siguiente…tenía miedo.

“¿No puedes darme una última oportunidad?

…Solo pido un día más…”

Intente contar el tiempo en que pasaba aquel acto, pero falle.

Su cuerpo en la misma posición pero no apoyando su peso en mi por completo, una de sus manos en entrelazada con la mía y la otra en mi cintura, acariciándola levemente…Sus labios sobre los míos…y al terminar su frente contra la mía…

No lo soporte más y tome mis llaves con coraje, dolor e impotencia lanzándolas contra la televisión.

Me tiré al suelo y tome mi cabello sin delicadeza, meciéndome con lágrimas y nada más que sufrimiento en mi interior.

Ya no está aquí……

Yo tampoco debería estar aquí……

Hice el intento de levantarme y me dirigía a la cocina, abrí un cajón donde se encontraban los utensilios y tome uno de los cuchillos pequeños…

Si…quería morir en ese momento…no conseguiría seguir soportando esa pesada carga por más tiempo…

Volvía a caer recargándome en el mueble tras de mí unos segundos y posteriormente me arrastre hasta donde estaban los sillones.

Lastimaba demasiado todo lo que estaba viviendo…era como una pesadilla de la que no podría salir jamás.

Mi cuerpo temblaba excesivamente cuando fui acercando esa navaja a mi muñeca izquierda…me lastimé un poco pero sin salir sangre aún, mi vista hacía el lado contrario por no tener el valor suficiente para mirar lo que estaba haciendo.

Suspire derrotada, sintiéndome patética por no poder hacer nada de eso, menos escuchando su voz a través del televisor.

Comencé de nuevo, quería intentarlo pero di un brinco cuando oí como caía el control del DVD por haberlo dejado a la orilla de la mesa, y eso me obligo a mirar de nuevo a la pantalla…

“Me dijiste que aunque yo dudara tu me amabas más que a nadie…

Que estarías conmigo el tiempo que restara de tu vida…

Prometiste ser mío toda la eternidad, y yo prometí ser tuya igual…

Nos comprometimos a que nos volveríamos a enamorar en las vidas siguientes…”

De nueva cuenta rememore cuando mi padre murió y yo estaba tan desconsolada que no quise decirle nada…pero en esa nevada me siguió y me devolvió el calor que sentí había perdido…me abrazó con una protección que solo los padres dan…llore en sus brazos y sonreí e ellos…

“Hyo…no lo hagas…”

“Prométeme que nunca te lastimaras cuando tengas una perdida…porque si lo haces…esté donde esté…también me lastimarás a mí”

Era verdad……

Solté el cuchillo y me levante sintiéndome decepcionada de mi misma…le juré que nunca haría nada parecido, y él me prometió lo mismo.

Me senté en el sillón pequeño y gire mi cabeza para poder ver una fotografía de los dos en nuestro primer aniversario.

Sin permiso a mi mente volvió ese día en el que mi alma se fue sin volver…sintiéndome aun más culpable, porque aun después de varios años juntos, las discusiones nos hicieron más fuertes…pero también más vulnerables entre nosotros……

-Flashback-

Estaba en el sillón leyendo una revista y con los audífonos puestos hasta que sentí como alguien los jalaba con algo de fuerza pero sin lastimarme, siendo Eunhyuk con una expresión molesta.

-¡¿Qué es esto, Hyoyeon-ah?!-mascullo mientras me mostraba una fotografía de mí bailando en mi trabajo.

Había sido una fiesta por el aniversario de mi empresa y aun que no era muy experta, adoraba bailar.

-Soy yo bailando-le comente mientras intentaba descifrar la foto.

-Eres una mentirosa-parecía estar muy enojado, pero yo entendía que tenía de malo, así que le respondí de mala gana cuando me hablo de esa forma.

-¿Y a ti que te pasa? No creo que sea un crimen bailar ¿o sí?-murmure.

-¡¡¡¿Es que estás ciega? Esas camisas que dejan ver tu abdomen no se permiten más que frente a mí, ¿acaso no te das cuenta de cómo son los hombres?!!!-su cuerpo parecía alterado, haciendo que yo también comenzara a gritar y empezara a moverme fastidiada por una tontería como esa.

-¡NO, lo siento pero yo soy tan tonta que no pensé en que eso fuera importante!-grité como el antes lo hizo.

-No me refiero a eso y lo sabes… ¡¡¿Qué no te lo dije antes?!! ¡¡¿O quieres que te lo repita?!!-proclamo alzando aun más la voz.

-¡Haz lo que quieras, no estoy para aguantar estas estúpidas discusiones!-mi tono fue indiferente, estaba muy molesta.

-Bien. ¡Me largo!-me dijo gritando cerca de mí.

-¡Entonces vete!-expuse con agobio.

El rompió la foto frente a mí y se fue insultando todo lo que veía en su camino. Yo suspire con dificultad y me recargue en el refrigerador.

Fueron menos de cinco minutos luego de nuestra discusión, y habiéndome tranquilizado cogí un vaso para poder tomar agua, mi garganta estaba reseca por los gritos que antes di.

Escuche mi teléfono sonar y fui por el aun con el vaso en la mano, al verlo no pude reconocer el número y contesté con temor.

-¿Bueno?-hable con voz cuidadosa.

-¿La señorita...Hyoyeon?-pregunto una voz masculina al otro lado.

-Sí, soy yo ¿Quién es usted?-pregunte y este suspiro, no pude imaginarme una respuesta que me dolería como un disparo en el corazón.

-Lamento informarle que Lee Hyuk Jae acaba de fallecer tras haber tenido un accidente de auto. Mis condolencias-dijo aquella persona.

……….

No pude articular una palabra.

En ese instante…en esos segundo…no era verdad…era mentira…

Mi mundo se destruyó en ese corto lapso de tiempo…

El vaso cayendo al mismo tiempo que mi teléfono y el agua mezclándose con un poco de sangre tras haber dejado caer mi cuerpo entre los vidrios…pero no dolía…

Mi cuerpo no dolía….

La sangre se derramaba en mi interior…era mi corazón el que no dejaba de dar punzadas tan dolorosas que mi por dentro me quemaba peor que en el infierno…

Las lágrimas descendieron…una tras otra….

Mi rostro no tenía expresión y los colores bajaron, no tenía alma…no tenía nada…nada…

-Fin Flashback-

Tomé el control y de nuevo, tras haberme enojado lo aventé con una fuerza inhumana en dirección a la pared haciendo que se rompiese.

Mi garganta aun sin poder deshacerse de ese nudo…

Nunca podría salir del dolor…porque él ya no está…

“¿Por qué no me llevaste contigo?”

Ya no hay vida en mi cuerpo, ni en mi mirada, ni en mis labios…ya no hay nada en mí…

La esperanza de vivir ya no existía…se oculto en lo más profundo…murió con él…



Sin previo aviso sentí un viento cálido cerca de mi cuello de lado izquierdo, me exalte y gire pero no había nadie…

Volví a sentirlo en mi oído derecho y repetí el acto…

“¿Estás aquí?”

-Hola, Eunhyuk-ah-susurre con las lágrimas sin parar y me levante para poder mirar a mi alrededor-Lo siento…lo siento mucho…perdóname…-dije mientras bajaba la cabeza.

“¿Me oyes?”


“Yo aun sigo……sin poder oír una palabra…”

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Espero que les haya gustado.
Tomando en cuenta que no es un final feliz, tal vez les desgrade un poco, pero me inspire con canciones tristes y melancólicas, por lo que el resultado no fue muy diferente.
Aun así agradezco sus comentarios, que siempre son bien recibidos.
Cuídense.

† AkiraMar †

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